Presentación condicionada
Bueno, gente, inauguramos sección. No se de qué escribir, lo decidiré a medida que avance este escrito. Vamos a ver, ¿qué puedo ofreceros que no os haga salir corriendo a la primera línea? Veréis, cuando hablo sobre algo trato de hacerlo desde la honestidad. Y es que estoy convencido de que al leer percibimos si lo que nos cuentan es verdad, por supuesto relativa, o es un rollo con el que se empeñan en deslumbrarnos algún convencido heredero-piensa-de pluma cervantina. No seré quien se dediqué a la no inocente critica literaria. Sirva para recalcar que os mentiré lo imprescindible.
Dicho esto, empecemos a contornear este espacio. Me interesa el ser humano, como a vosotros, obvio, dados los estudios que realizamos. Pero mas que su aplicación práctica, la cual es imprescindible, me gusta conocer las directrices que siguen los diferentes grupos que conforman la sociedad, sus reglas y debido a la intersección de éstas, hacia donde caminamos. Ya, esto no lo estudia el trabajo social. Bueno, algo si…
Esperar, un segundo, voy a asomarme al balcón, no tardo. Ya estoy aquí. Es que se han empezado a escuchar gritos, personas desgañitándose, bocinas sonando continuas o a intervalos igualmente molestas. Convencido de que se avecinaba una catástrofe, la adrenalina me golpeó con fuerza imaginando las calles de mi ciudad destrozadas y en cómo iba a escapar. Al ver el espectáculo de banderas, tras identificar la algarabía de un grupo de mozas, de mozos, de no tan mozas y de no tan mozos, me he desilusionado. Se trata de eso, vaya. Creo que dejaré de escribir hasta mañana, por lo menos. Adiós a mis ilusiones de que había terminado la crisis o al menos de que el paro se había reducido a la mitad, siquiera las de que la gente estaba en una marcha nocturna para mostrar a los políticos que no son solo votos en stand-by. La “Roja” acaba de ganar el mundial. Me alegro por quienes les guste el fútbol, deporte que como todos, en sus orígenes, representaba la competición sana entre personas, el esfuerzo, la entrega por unos colores, la lealtad. Pero hoy no tiene nada que ver con aquello. Sin entrar en detalles del deporte o de que si la FIFA es una de las mayores economías del mundo, que ha faltado mucho Sudáfrica por ver hoy, ayer y mañana. Pese a la vergonzante pobreza en que está sumida el país, las faraónicas obras sufragadas por el Estado para este mundial 2010 ha sido mayor que en los últimos 10 años para vivienda social. Obras que ya veremos para qué sirven, ahora que ya ha acabado todo. Si queréis saber de esto, googlear expresiones como “el otro mundial” y podréis leer hasta que ya no os queden ganas. Parece que nos riamos de la desgracia ajena que no vacilamos en, tras provocarla, seguir usándola en nuestro beneficio. Como siempre a lo largo de la historia.
A modo, anecdótico, también me han sobrado los 100 kilos de antes para cada jugador por hacer bien su trabajo. Podrían donarlo para la población necesitada de su país, que también tiene pobres. Sería un buen gesto, total, a ellos apenas les supone mas que la gasolina de cualquiera de sus coches. Qué tontos estamos.
7 Comments
One Trackback
-
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Bueno, gente, inauguramos sección. No se de qué escribir, lo decidiré a medida que avance este escrito. Vamos a ver, ¿qué puedo ofreceros que no os haga salir corriendo a la primera línea? Veréis, cuando hablo sobre al……









Rafa says:
Lunes, julio 12, 2010 at 4:21pm
Bien!!! bien!!!! Buenísimo!!!
Me ha encantado esta reflexión!!! gran comienzo compañero…
saludetes!
Laura says:
Lunes, julio 12, 2010 at 6:34pm
Uauhhh! Me ha gustado mucho, Borja! Felicidades!
Borja says:
Lunes, julio 12, 2010 at 9:49pm
Gracias, chic@s
Zulema says:
Lunes, julio 12, 2010 at 8:35pm
Borja, está genial, me gusta tu forma de redactar… Y tienes razón en todo lo relacionado con el tema económico. Pero, me gustaría que sin mirar toda la parafernalia que se ha montado, pensemos que es el único evento en el que toda España levanta el mismo grito al mismo tiempo. es deporte, no más. Pero ha hecho alegrar a todo un pais. Un pais que por otra parte estaba muy desanimado con la política en general, con recesiónes, con crisis… Ojalá algún día nos pongamos de acuerdo así para todo, eso si que nos haría campeones! Pero a mí ,que no soy para nada futbolera ,se me han saltado las lágrimas de ver un poquito más feliz a mi pais, sea cual sea el motivo.
Saludos a todos. Y repito genial Borja, está muy bien que nos recuerden algunas cosas.
Borja says:
Lunes, julio 12, 2010 at 10:09pm
Ojalá nos pusieramos todos de acuerdo en temas realmente importantes, Zulema. A mi me enseñaron que uno se divierte cuando tiene hechos los deberes, aunque parece que se nos olvidan (e interesa) cuales son. Una de nuestras obligaciones sería pues corregir aquello que vemos que va mal, por ejemplo.
Me alegro que haya hecho “feliz” a algunos. Pero nunca de que esta felicidad sea a costa de la vida de otros seres humanos, por activa o por pasiva. Date cuenta que hemos ido de vacaciones a uno de los países mas pobres del mundo mundial, por cierto, uno de nuestros mayores clientes en la compra de armas. Lo de la “roja”, aquí precisamente no es apropiado. O si.
Fpeiró says:
Lunes, julio 12, 2010 at 11:18pm
Interesante artículo. Hay muchas cosas que hablar de “la roja”. Resulta que para animar a la “roja” hay que gastarse 70 euros en una camiseta, no se cuanto en una bufanda, cuando en decathlon, una camisa con los mismos colores y una calidad similar cuesta 14.95. Desde luego que no será si llevo una camisa de una marca u otra lo que mida mi sentimiento, sino más bien, por sentir (que no exhibir) los colores del símbolo que siento. Para esta RFEF sólo es unas telas y unos euros, pero lo que para ellos sólo es eso, para muchos de nosotros (los colores de nuestra bandera) es un símbolo.
Borja, habría que mirar cuanto dinero ha inyectado la FIFA por organizar el mundial. Y que consecuencias sociales ha traido en la población, pero eso evidentemente, no podemos valorarlo actualmente.
Lo más impresionante de estas noticias: gente que ha dejado su trabajo por ir a ver el mundial, familias que se gastan 3000 euros por miembro para ir a ver una final… Y eso que estamos en crisis, que las empresas pierden dinero…pero hay quien no deja de tirarlo.
Borja says:
Lunes, julio 12, 2010 at 11:40pm
El sentimiento de animar a tu equipo de futbol no puede cuantificarse, F. Suelo desconfiar de los que tienen la verdad de su parte y comercializan con ella. La comercialización no ha de ser obligatoriamente cuantificable ni económica solamente.
Las consecuencias sociales del Mundial habrá que esperar, tienes razón. Ojala, como se dice, estimulen la economía y la hagan funcionar. Pero ¡qué carajo! eso es que aparte de tontos nos llamen ignorantes. Muchos de los problemas de Sudafrica son producto de una colonización y una descolonización irresponsable de “allí os apañeis, que yo sigo ganando dinero desde la City”.
Respecto a la gente, qué disfruten hombre, que de eso se trata.